Quién es quién en el personal de sala

Personal de sala

Cuando hablamos de personal de sala, lo hacemos de un equipo perfectamente organizado con una enorme diversidad de perfiles técnicos. Funciones que necesitan de profesionales con una buena formación y un reciclaje constante, en consonancia con la evolución que ha experimentado la sala en los últimos tiempos.

Cualquiera ya no sirve. El trabajo en la sala influye decisivamente en la percepción del cliente de cualquier empresa de hostelería.

Evidentemente no es lo mismo un gran restaurante que un pequeño negocio familiar, que deberá adaptarse en función de su tamaño y plantilla combinando diferentes funciones. Pero, además de camarero de mesa, en una sala encontramos los siguientes profesionales:

– El maître o jefe de sala coordina todo el equipo, conoce a la perfección las funciones de los diferentes perfiles del personal de sala y es quien trata directamente con los clientes en las situaciones más delicadas. Tiene un conocimiento exhaustivo de la oferta gastronómica, y en establecimientos de tamaño medio o grande cuenta con el segundo maître como ayudante.

– El sumiller es la persona entendida en vinos y licores, encargada de presentar la oferta a los clientes.

– El jefe de sector se ocupa de un sector en los que suelen dividirse las salas, cuando cuentan ya con unas determinadas proporciones. Toma nota de las comandas y se encarga del trato con los clientes y de solicitar la intervención del maître en caso que sea necesario.

– El camarero de sala prepara las mesas y las levanta y se encarga de hacer llegar a los clientes los servicios de comidas y bebidas, además de colaborar en cualquier otra función que sea necesaria.

– El camarero de barra presta los servicios de bebidas y comidas a los clientes en la barra. Asimismo, se ocupa de la reposición de las existencias en las neveras, lleva el control de las existencias y se ocupa de la limpieza de las máquinas.

En definitiva, un equipo de profesionales que obedecen a diferentes capacidades técnicas y personales, encargados de brindar un trato exquisito al cliente, sin el cual el trabajo de una cocina puede quedar en nada por muy brillante que sea. En el artículo el camarero del siglo XXI que queremos lanzar al mercado ya hablamos de las nuevas y numerosas competencias que debe tener el personal de servicio en la hostelería, que además deberá asumir como propia una actitud empática y de escucha atenta.